

SAN DIEGO – La novata Charger Girl Tawnie es estudiante en SDSU y creció en un rancho justo afuera de Temecula (60 millas de San Diego).
“Es un rancho de tres hectáreas; teníamos de mantener aproximadamente veinte caballos. Ayudaba a alimentar a los caballos y los otros animales y limpiaba los corrales. Ayudaba mi papá a entrenar los caballos; montaba con él en las colinas,” Tawnie dijo.
Aunque ahora Tawnie viva la vida glamorosa, ella considera su misma una vaquera.
“Soy vaquera ciento por ciento, definitivamente. Conocía los caballos toda mi vida. Estaba aventada y me ensuciaba en la tierra. Es mi carácter ser vaquera,” la novata dijo.
Tawnie aprendió a montar caballos antes de que pueda recordar.
“Me caí muchas veces, pero mi papá siempre me animaba a volver a montar,” Tawnie dije. “Él me enseñó cómo ser mejor vaquera.”
Dijo Tawnie sobre su caballo favorito: “Se llamaba Stormy y lo teníamos por un tiempo muy muy largo. Él fue miembro de la familia. Siempre estábamos con él.”
La vaquera empezó a bailar cuando tenía trece años. Antes, fue gimnasta. Ella asistió a clases de danza por tres años y luego bailó en colegio.
La transición del campo a la vida rápida del NFL no fue fácil por Tawnie.
“Es definitivamente una gran diferencia, sobre todo porque en el campo no tenía vecinos y ahora estoy rodeada por gente. Es una oportunidad diferente pero asombrosa. Nunca se creería que una rancherita como yo pudiera entrar al NFL,” Tawnie dije.
Las Charger Girls han estado muy ocupadas desde el inicio del “preseason.” Han asistido a prácticas públicas y aparecen por la comunidad.
“La mayor experiencia ha sido conociendo a los fanes. Todo el mundo está muy emocionado y listo para el inicio de la estación de futbol americano. Llego a poner una sonrisa en la cara de alguien,” Tawnie dije.
Tawnie admita que mientras está emocionada por su primera estación con las Charger Girls, también está nerviosa porque tiene que recordar todas las rutinas.
“Estoy emocionada y ojala que vayamos al Super Bowl,” la novata dije.